Fitness, healthy, running, veggie… Seguro que en los últimos años no has dejado de escuchar este tipo de palabrejas que aún no terminas de entender del todo. A pesar de ello estás deseando poder llevar una alimentación saludable y un estilo de vida equilibrado.

Te vamos a contar un secreto. Muy pocas personas son conscientes pero… ¿Sabes que llevar una alimentación saludable no es tan difícil como parece? Y te vamos a explicar, con todo lujo de detalles, cómo puedes conseguir hacerlo y los beneficios que esto te traerá.

Antes de nada: Sentimos comunicarte que después de leer este post no te quedarán excusas para no llevar una buena alimentación. No podrás sacar disculpa ni con el tiempo, ni con el dinero, ni con que un extraterrestre ha secuestrado tu nevera. ¡Vamos a ello!

¿Qué entendemos por “alimentación saludable”?

No nos gusta empezar la casa por el tejado,  así que primero vamos a dejar claro qué es exactamente una alimentación saludable. Son muchos los que piensan que la comida sana es comer verde y ya está. ¡Error!

Una alimentación saludable consiste en llevarse a la boca alimentos que te aporten todos los nutrientes que tu cuerpo necesita. Esto varía en función de cada persona y de su circunstancia en cada momento de la vida: lactancia, embarazo, adolescencia…

Importantísimo: Para llevar un estilo de vida saludable, además de incorporar en tu día a día una lista interminable de recetas sanas, necesitas hacer ejercicio y despedirte de la vida sedentaria.

Tipos de nutrientes

Los nutrientes son compuestos químicos que viven dentro de los alimentos. Nuestro cuerpo los necesita para cubrir sus necesidades y para su crecimiento y  desarrollo. Una vez que los ingerimos, las células de nuestro organismo se encargan de captarlos para más tarde transformarlos y procesarlos.

Los nutrientes que necesitas en tu día a día para tener una alimentación saludable son conocidos como nutrientes esenciales y se clasifican en dos grandes grupos. Esta clasificación depende de la cantidad de nutrientes que hay que ingerir cada día:

Macronutrientes

Es importantísimo que los ingieras a diario en grandes cantidades. Estos son las proteínas (legumbres, huevos, pescado, carne), los hidratos de carbono (cereales, legumbres, frutas y verduras) y las grasas (aceite de oliva, aguacate, algunos frutos secos).

Micronutrientes

Este grupo debe ser consumido diariamente en dosis más pequeñas que el grupo anterior. Está constituido por las vitaminas (lácteos, vegetales, fruta, alimentos de origen animal) y los minerales (calcio, fósforo, magnesio, potasio).


¿Cómo consigo llevar una alimentación saludable?

1-     Respetar las necesidades de nuestro cuerpo

¿Has oído hablar del hambre emocional?  Es más común de lo que parece. La mayoría de veces que nos llevamos un alimento a la boca lo hacemos por inercia, porque “toca”. Y esto es un error. Debemos aprender a escuchar a nuestro cuerpo y descifrar cuándo este necesita nutrientes.

Lo más habitual es comer por aburrimiento. Esto ocurre sobre todo en épocas del año en las que estamos menos entretenidos y arrasamos con todo lo que hay en nuestra despensa. Lo que provoca alejarnos bastante de nuestro objetivo de llevar una alimentación saludable.

Los trastornos como la ansiedad o el estrés también son los causantes de que algunas personas coman cuando en realidad no tienen hambre. Esto les provoca un estímulo que confunden con un bienestar temporal que más tarde resulta perjudicial para la salud.

2-     Comer las cantidades adecuadas: Darle prioridad a la calidad

¡Comemos con los ojos! Y esto, además de ser malísimo para nuestra salud, provoca consecuencias catastróficas como es el tirar comida a la basura. ¿Sabes que en España se tiran 3,7 millones de kilos de comida cada día?

En el momento en que comemos más de lo que nuestro cuerpo reclama, este se sobresatura y termina siendo fatídico para nuestro organismo. Eso sucede porque nuestro organismo es incapaz de asimilar el exceso de nutrientes y estos acaban convirtiéndose en un tóxico para nosotros.

Por eso, para llevar una alimentación saludable, es vital que comamos solo lo que necesitamos. Y darle prioridad a la calidad de los alimentos que ingerimos, más que a la cantidad. ¡Tranquilo! No te vas a morir de hambre, te lo podemos asegurar.

3-     Organizar las comidas de forma semanal

¿Sabes la de beneficios que aporta preparar semanalmente lo que vas a comer? Además de que así es mucho más fácil que consigas llevar una alimentación saludable, ahorras en tiempo y dinero.

Tan solo tienes que dedicarle 20 minutos. Relájate y, teniendo en cuenta todos los nutrientes que necesitas, haz una distribución para toda la semana. De esta forma no te dejarás ni un solo alimento de los que necesitas y podrás disfrutar de un montón de comidas saludables y ricas.

Un consejo: Ven a hacer la compra con la lista hecha y ¡sin hambre! De lo contrario, terminarás saqueando todo el supermercado y comerás por encima de tus posibilidades.

 

4-     Leer etiquetado de alimentos

La industria alimenticia es una de las que más ha sido explotada por las técnicas de marketing y, en muchísimas ocasiones, algunas estrategias llevadas a cabo por las grandes marcas hacen que tengamos un pensamiento erróneo sobre determinados alimentos.

Esto ocurre, por ejemplo, con el método de presentación o packaging: Un producto que a priori no es saludable y pensamos que sí por cómo está presentado o por el lugar donde está colocado en el punto de venta.

Por eso, para lograr llevar una alimentación saludable, es fundamental que aprendamos a leer el etiquetado de los alimentos y saber diferenciar qué componentes son buenos o malos para nuestro funcionamiento.

Te recomendamos que siempre te fijes en el tamaño de la lista de los ingredientes que lleva un producto: Cuanto más corta, ¡mejor! Esto quiere decir que el alimento ha sido menos procesado. Y también que tengas en cuenta el orden ya que estos están organizados de manera que los que primero aparecen son los que el producto tiene en más cantidad.

5-     Basar tu dieta en alimentos frescos

La globalización y los ritmos acelerados del mundo han conseguido auténticos avances como que las distancias entre países sean casi anecdóticas. Cada vez estamos todos mucho más conectados y esto trae consigo un montón de cosas positivas.

Este fenómeno, como casi todo, tiene una cara b que no tiene un efecto tan positivo. Si los alimentos que ingieres no son frescos, es probable que hayan sido cultivados a miles de kilómetros de ti.

Por eso te recomendamos que consumas productos frescos ya que estos, al no estar procesados, no pierden calidad y sus nutrientes siguen aportándote todo lo que necesitas.

En Saborilandia tenemos un montón de productos frescos de calidad, como fruta y verdura, para que los integres en tu dieta y consigas tener la alimentación saludable que tanto deseas.

¿Estás pensando en empezar ya mismo a llevar una alimentación saludable? Suscríbete a nuestra newsletter y tendrás ¡10€ de descuento! Además, los portes son gratis a partir de 59€ en Madrid y alrededores. ¡Bienvenido a la vida saludable!